Testimonios


Paola Olmedo: Coach

"..Aún recuerdo, hace ya unos cuantos años haciendo un master, cuando uno de mis profesores nos habló del amor en la empresa...En aquel entonces, me chirrió. Y bastante. Yo no era realmente feliz en mi trabajo y eso me afectaba, más de lo que yo reconocía. Irascible, siempre apresurada, estresada, no escuchaba...claro, mi principal justificación, no tenía tiempo para pararme a reflexionar. En aquella época ya había empezado a tomar cuerpo en mí la idea de que tenía que hacer algo distinto. Que la vida no era eso. No era pasar el tiempo, no era perseguir el objetivo de un personaje que tiempo después descubrí que durante años me había creado inconscientemente...el de YO PUEDO CON TODO. Como suele pasar en momentos de crisis, me asaltaba constantemente la confusión de no saber qué hacer. Aún no sabía lo que quería, pero sí lo que no quería. Así que me paré, me tomé mi tiempo, me escuché y actué. Tomé un nuevo rumbo. Fue una decisión tomada desde la consciencia, no desde la imprudencia. Dejé mi trabajo y continué formándome como Coach. Entre el aprendizaje y la acción, estaba construyéndome nuevas posibilidades. Indagué en mí, en mis miedos, en mis sombras (aquello que desechamos de nosotros mismos y que nos hacen crear personajes), en mis emociones y sobre todo, trabajé en la aceptación, el respeto y la confianza. Recuerdo claramente el día y el momento en el que recuperé la confianza plena en mí y en los demás. Confianza que te lleva a no juzgar, sino aceptar. Que te lleva al respeto y al aprecio incondicional. Todo este aprendizaje, junto con mi experiencia anterior en gestión y desarrollo de personas, es lo que yo comparto con mis coachees y con todos aquellos que quieran o busquen un cambio o un proceso de transformación. Compartir una experiencia, una vivencia, unos conocimientos, una visión. A partir de aquí, cada uno se quedará con lo que le haga más sentido. Lo importante es que cada uno encuentre sus propias respuestas para trabajar aquello que le inquieta. Porque no hay que compararse. No soy ni mejor, ni peor, soy único".

Paola Olmedo